No soy víctima
No soy víctima de nada o de nadie, Dios me hizo protagonista
de mi destino y soy conforme a su propósito.
Me gusta comparar la vida con una gran obra de teatro, donde
hay escenas muy tristes, de dolor y suspenso, pero también están las de risas,
alegrías, triunfos y desenlaces.
Suelo mirar de cerca cada una de ellas, pero jamás me atrevo
a profesar que serán definitivas, yo creo que todas tienen su tiempo y cada una
me ha dejado la mejor enseñanza.
Entre acto y acto descubrí que No soy víctima de nada o de
nadie, para eso Dios me hizo protagonista de mi destino y soy conforme a su
propósito. El presente será mi mejor plataforma y voy a vivirlo evitando los
errores de escenas anteriores pero muy expectantes a los giros de la trama en
el futuro.



Comentarios
Publicar un comentario